Puntos clave · Resumen ejecutivo
Biografía de Manuel María de Peralta y Alfaro, diplomático, historiador y el único costarricense en ostentar un título nobiliario, el Marquesado de Peralta.
- 01Nació en Cartago en 1847 en el seno de una familia de tradición histórica.
- 02Se convirtió en el diplomático más destacado de la historia de Costa Rica en Europa y Estados Unidos.
- 03Gestionó y obtuvo la rehabilitación pontificia del Marquesado de Peralta en 1883.
- 04Rechazó la nacionalidad española afirmando que su título más querido era la nacionalidad costarricense.
En la historia de nuestra nación, pocos costarricenses han llegado a rendir servicios tan extraordinarios a la patria como lo hizo el Marqués de Peralta.
Nacido el 4 de julio de 1847, en la ciudad de Cartago, hijo de madre soltera, Manuel María de Peralta se convertiría, sin duda, en el diplomático más destacado de la historia de Costa Rica, así como uno de los intelectuales más importantes de su época. De la misma manera sería el único costarricense al que le sería conferido un título nobiliario: el Marquesado de Peralta, y el último en poseerlo.
Biografía
Primeros años
Nació en Taras, provincia de Cartago, Costa Rica, el 4 de julio de 1847, hijo de Bernardino de Peralta y Alvarado y Ana de Jesús Alfaro Lobo. Sería el mayor de dos hermanos. Era nieto paterno de José María de Peralta y La Vega, presidente de la Junta Gubernativa de Costa Rica en 1822, firmante del Acta de la Independencia y también Benemérito de la Patria, y en consecuencia descendiente directo de Mossén Pierres de Peralta, también conocido como Pedro de Peralta y Ezpeleta, y de Alfonso Carrillo de Acuña quien fue Arzobispo de Toledo, ambos personajes míticos y emblemáticos en la España de los Reyes Católicos.
Debido a su origen humilde y a la ausencia de apoyo por parte de su padre, Manuel María se vería en la necesidad de trabajar desde muy temprana edad. Sus primeros trabajos serían en actividades agrícolas.
Estudios
Iniciaría sus estudios en la escuela de doña María Práxedes de Alvarado y Carazo, y continuaría sus estudios en el Colegio de Humanidades de Jesús graduándose de bachiller en Filosofía.
Cursaría sus estudios universitarios en la Universidad de Santo Tomás, donde adquiriría el título de Bachiller en Humanidades y también cursaría la carrera de Derecho, aunque no la culminaría. En realidad, no se encontraba interesado por el Derecho y se veía atraído por la carrera de medicina, pero esta no se impartía en el país y no podía costearse la posibilidad de ir a estudiarla al extranjero.
En París estudiaría en el Colegio de Francia, donde asistiría a una diversidad de conferencias impartidas por destacados expositores como: Filosofía de la Moral impartida por el profesor Adolphe Frank, Legislación Comparada con el profesor Labulazca, Literatura Inglesa con el profesor Philarte Chasles, Literatura Francesa de la Edad Media con los profesores Paulin Paris y Gastón Paris, Literatura Francesa Moderna con el profesor Guillaume Guizot y Literatura Latina con el profesor Gastón Brissie.
En Europa también cursó estudios de Derecho Internacional y otras disciplinas. Adquirió además el dominio de los idiomas francés, inglés, alemán, italiano, portugués, griego y latín.
Llegada al viejo continente
El domingo 26 de abril de 1868, Peralta llegaría por primera vez a la ciudad de París. Para financiar este viaje, Manuel María acudiría a su tío Francisco Peralta y realizaría el sacrificio de vender la integridad de su biblioteca personal.
A la hora de su llegada se hospedaría en el hotel “Luisa de Noel”, donde conocería a un joven de apellido Scherbakonif, quien sería su guía y su compañero durante sus primeros días de estancia parisina. Durante los siguientes días conocería los principales centros turísticos de la ciudad.
Aún con sus dificultades económicas, intentaría socorrer a aquellos menos afortunados que él. No obstante, su situación se fue empeorando con el pasar de los días, al no concretar un empleo, lo que causaría que pasara importantes periodos de tiempo sin probar bocado. Ante esta problemática, solicitaría en múltiples ocasiones ayuda a su padre, quién prometería auxiliarlo económicamente todas las veces, pero nunca mantendría su palabra.
Finalmente, sería socorrido por el entonces cónsul general de Costa Rica en Francia, Gabriel Lafond —a quién años más tarde Manuel María Gutiérrez le dedicaría la música del Himno Nacional de Costa Rica—, quien le brindaría algo de dinero. Asimismo, prontamente en 1868 sería contratado por el colegio privado dirigido por Monsieur de la Goublaye de Menorval, en el N° 14 Rue Bautrelles Fanbourg Saint Antoine, bajo recomendación del cónsul. Gracias a la pequeña estabilidad económica a la que tuvo acceso, afianzaría su destreza en francés y como escritor.
En efecto, sería por estas fechas que realizaría la primera publicación de un poema suyo en la revista El Correo de Ultramar, producida en París y distribuida a través del continente americano.
De París a Bruselas
En busca de un mejor panorama económico decidiría trasladarse a la capital de Bélgica. Ahí, continuaría trabajando como escritor y recibiría ayuda de algunos familiares. Poco después se convertiría en agente de emigración de Costa Rica, trabajo con el cual financiaría distintos estudios universitarios así como de idioma. En el marco de sus estudios y trabajo publicaría su primera obra en 1871, titulada Memoria Geográfica sobre la República de Costa Rica y escrita en francés, libro que fue presentado a la Sociedad Geográfica de Ginebra y que le valdría que su membresía a la organización fuera aprobada de forma unánime por el consejo de la misma. Asimismo, este ordenaría la traducción del libro al español, inglés y alemán.
Por estas fechas Peralta se convertiría en un importante colaborador de publicaciones destacadas, como lo son: Le Globe de Géneve (publicación oficial de la Sociedad Geográfica), La ilustración de Madrid y La Revista Europea de Florencia.
Inicios diplomáticos
En 1871, durante el gobierno de Tomás Guardia Gutiérrez, Peralta accedería a su primer puesto diplomático, siendo nombrado como Primer Secretario de la Legación de Costa Rica en Francia y Gran Bretaña, bajo la dirección de Carlos Gutiérrez Lozano, quien era el Ministro Plenipotenciario de la Legación. No obstante, durante sus primeros años pasaría a un segundo plano ya que Gutiérrez Lizano desconfiaba de su habilidad y delegó la mayoría de gestiones importantes a Jules Chirion, quien no estaba oficialmente designado por Costa Rica.
Tres años más tarde, a inicios de 1874 sería nombrado como Encargado de Negocios de Costa Rica en Londres por el Gobierno de Costa Rica, sustituyendo a su anterior jefe, con solo 27 años. Sin embargo, sus labores se verían retrasadas ya que Gutiérrez Lozano se negaría por varios meses a entregar las cartas de retiro oficial ante el gobierno británico, impidiendo así que Manuel María pudiera entregar sus cartas credenciales, y con ello de ser reconocido oficialmente como representante del país ante Gran Bretaña. Finalmente esta situación se vería resuelta gracias a la intervención de la cancillería costarricense y a las presiones del joven diplomático, logrando presentar sus cartas credenciales a finales del año 1874.
Durante esta labor, tuvo que enfrentar en 1875 el escándalo provocado por las declaraciones del Cónsul británico en Costa Rica, Edward R. Meugens, quién a través de un informe se referiría a los altos cargos del gobierno costarricense con términos inmensamente agravantes. En virtud de estos comentarios, el Gobierno de Costa Rica desconocería al Cónsul y a su vez Gran Bretaña se negaría a nombrar un remplazo. Asimismo el nuevo Encargado de Negocios solicitaría una reparación de ofensas ante el Primer Ministro de Gran Bretaña de la época, Edward Smith-Stanley (conocido como Lord Derby), ya que argumentaba que si bien Costa Rica era una pequeña y joven nación, nunca habría faltado al respeto o la cortesía ante sus socios internacionales.
Empero, en este mismo año sería nombrado como Ministro Residente en Bélgica y, posteriormente, Ministro Residente ante el Gobierno de los Estados Unidos, por lo que no se encargaría del seguimiento a este reclamo.
Marquesado de Peralta
En 1883 gestionó y obtuvo la rehabilitación en su favor del Marquesado de Peralta, título del Sacro Imperio Romano concedido en 1738 por el emperador Carlos VI a su tío tatarabuelo Juan Tomás de Peralta y Franco de Medina. En un primer momento, realizaría la solicitud ante la corona española, en ese entonces representada por el Rey Alfonso XIII; no obstante, al ser este título un título imperial romano y al estar este imperio extinto, se le dirigió a la Santa Sede como legítima sucesora del Sacro Imperio Romano. Y finalmente, mediante bula del 29 de noviembre de 1883, emitida por el Papa León XIII, se restableció el Marquesado de Peralta, ya no como título imperial, pero como título pontificio.
Fue el segundo y último titular de esa dignidad nobiliaria. En España, durante la dictadura franquista, se usurparía el título de "Marqués de Peralta" en favor del fundador del Opus Dei, José María Escrivá, cercano a la dictadura de Francisco Franco. Posterior al fin de la dictadura, este sería anulado y ninguno de sus supuestos (e ilegítimos) herederos decidió optar por el título y este quedó extinto.
Durante estas gestiones, en busca de facilitar el proceso y de apaciguar la reticencia de la corona española para la rehabilitación del título como título español, se le recomendaría al Marqués optar por la nacionalidad española a la cual tenía derecho por su abuelo. No obstante, rechazaría esta posibilidad acuñando una de sus frases más célebres:
Mi título más querido es la nacionalidad costarricense
Obras
A lo largo de su vida, De Peralta escribiría una diversidad de libros, muy especialmente ligados a la geografía y los límites de Costa Rica:
- 1880: Histoire généalogique de l'ancienne et illustre Maison de Peralta, selon les historiens et les généalogistes et d'après les documents des archives de la Couronne d'Aragon, etc., etc.
- 1882: El río de San Juan de Nicaragua derechos de sus ribereños, las repúblicas de Costa Rica y Nicaragua, según los documentos históricos.
- 1883: Costa Rica, Nicaragua y Panamá, en el siglo xvi su historia y sus límites según los documentos del Archivo de Indias de Sevilla, del de Simancas, etc.
- 1886: Costa-Rica y Colombia de 1573 a 1881 su jurisdicción y sus límites territoriales según los documentos inéditos del Archivo de Indias de Sevilla y otras autoridades.
- 1887: El canal interoceánico de Nicaragua y Costa Rica en 1620 y en 1887.
- 1890: Límites de Costa-Rica y Colombia nuevos documentos para la historia de su jurisdicción territorial, con notas, comentarios y un examen de la cartografía de Costa-Rica y Veragua.
- 1892: Catálogo razonado de los objetos arqueológicos de la República de Costa Rica en la Exposición Histórico-Américana de Madrid.
- 1893: Apuntes para un libro sobre los aborígenes de Costa Rica.
- 1898: Costa Rica y Costa de Mosquitos documentos para la historia de la jurisdicción territorial de Costa Rica y Colombia.
- 1898: Exposé des droits territoriaux de la République de Costa-Rica soumis a S.E.M. le président de la République Française arbitre de la question des limites entre Costa-Rica et Colombia.
- 1899: Juridiction territoriale de la République de Costa-Rica réplique a l'exposé de la République de Colombia soumis a S.E.M. le Président de la République Française, arbitre de la question de limites entre Costa-Rica et Colombia.
Atribución y citación académica
© Emiliano Céspedes-Pol. «Manuel María de Peralta y Alfaro», publicado en historia.cr el 18 de octubre de 2026; revisado el 3 de noviembre de 2026.
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